
Al llegar a Alto Campoo nos calzamos las raquetas e iniciamos la ruta por un camino que nace cerca del Albergue juvenil de Brañivieja. Desde aquí y realizando unas zetas muy tendidas logramos alcanzar una altura considerable. En este punto realizamos una parada obligada para disfrutar de las vistas: La montaña palentina, picos de Europa, San Lorenzo y todo el circo de Alto Campoo.
Poco después del mediodía alcanzamos una borda donde realizamos un almuerzo aprovechando los rayos de sol y la agradable temperatura. Desde este punto podemos observar el collado que tenemos como objetivo y donde veremos la divisoria de las afiladas crestas que separan norte y sur de la montaña.
Tras un gran esfuerzo regresamos despacio y satisfechos hacia el refugio Tres Mares, donde disfrutamos del calor de la chimenea y un café caliente. Tras la comida y haber entrado en calor, nos montamos en el autobús de vuelta al Estadio tras una gran jornada de raquetas.
