
Ania Ibisate y Estibalitz Marquinez, diplomadas en fisioterapia y especialistas en suelo pélvico, reeducación neuromioestática visceral y gimnasia abdominal hipopresiva y responsables de Igaro Fisioterapia y Osteopatía consideran el estiramiento un instinto básico: “estiramos nuestros músculos cuando sentimos necesidad de hacerlo y también cuando no sentimos esa necesidad de manera consciente” y su utilidad es amplísima: para la prevención o tratamiento de lesiones –mejora y disminuye la recuperación-, aumentar el rendimiento, favorecer la percepción, mantener planos de deslizamiento, calentar, entrenar o reencontrar la flexibilidad, luchar contra el stress, reforzar las cadenas musculares posturales …
Según Ania y Estibaliz “es frecuente oír hablar de estirarse para relajar los músculos, como ejercicio de precalentamiento o para disminuir la tirantez muscular cuando estamos cansados. A quienes han permanecido inactivos durante largos períodos o no disponen de tiempo suficiente para hacer ejercicio, el estiramiento les brinda la oportunidad de entrar en contacto con sus músculos de una manera plácida y no competitiva”. Todo lo que se necesita para beneficiarse de los estiramientos es dedicarles unos minutos al día -aunque cuanto más tiempo les dedique, tanto mejor. El estiramiento nos pone en contacto con nuestros ritmos corporales.
Tras una introducción a los músculos, al tejido conjuntivo, las cadenas musculares, los tipos de fibras musculares, su inervación sensitiva y motora, nos enseñaron a estirar tomándonos un tiempo, con ropa cómoda y holgada, respetando límites fisiológicos, teniendo en cuenta la respiración y consejo profesional. “Mucha gente cree que un buen estiramiento es tocarse las puntas de los pies, sin importar mucho que uno tenga que rebotar para lograrlo o lo mucho que duelan los músculos al hacerlo. Cuanto más frecuente y correctamente se estire, más fácil resulta hacerlo”.
El objetivo del estiramiento no es llegar a una postura final, sino flexibilizar los músculos y aunque al principio sólo se logre estirar un poco, ese poco es mucho mejor que nada en absoluto. La respiración es esencial al estirar por que estirando “tenemos que ser conscientes de la respiración y mantenerla bajo control. La respiración consciente ayuda a concentrarse. Si no se puede respirar con facilidad mientras se estira, es señal de que el ejercicio no está bien hecho”. No hay crecimiento sin sufrimiento, sino suave y lentamente se crece”. Si se estira hasta el punto de sentir dolor, puede lesionar gravemente su musculatura.
