
Aunque el día amaneció frío y blanco de escarcha, el ambiente en el autobús era alegre y cálido. Una vez llegados a Antoñana, hicimos una parada en el centro de interpretación del vasco navarro que como estaba cerrado recibimos las explicaciones con los paneles informativos que se encuentran en la calle.
Al salir de Antoñana, tomamos el Gr 1 en dirección a Bujanda. Lo curioso de este camino es que, transcurre pegado a un canal de agua que bajaba hasta el molino de Bujanda. A la hora del almuerzo el sol nos calentaba bien y pudimos hacer una parada en la iglesia y plaza del pueblo.
Tras el almuerzo, continuamos por el camino que sube por el fondo del arranco hasta Corres. Este camino nos adentra en el parque natural de Izki, permitiéndonos disfrutar de unas vistas increíbles. Una vez en Corres, pudimos disfrutar de las vistas de las ruinas del castillo y tomar un café para entrar en calor antes de montarnos en el autobús de vuelta a Vitoria.
