
Y es que la zona está cargada de mitos y leyendas vascas. Desde las campas de Arraba evitamos el cruce hacia el Karst de Itxina (Salida que realizamos en junio) y nos dirigimos hacia “Eguiriñao”. Tras el almuerzo descendemos por un largo valle boscoso.
Las condiciones no eran las mejores por la lluvia y el barro y el camino estaba bastante desdibujado, por lo que tuvimos que ralentizar la marcha para poder avanzar con seguridad. Sin embargo, el grupo se adaptó perfectamente y finalmente llegamos a la pista en el fondo el valle. Ya por la cómoda pista alcanzamos el “Parketxe” fin de nuestro recorrido.
Llegamos a Vitoria más tarde de lo habitual, pero contentos de haber cruzado el macizo del Gorbea por una zona con un alto valor paisajístico y natural.
