
La jornada comenzó con el frío otoñal característico de nuestro entorno, acompañado de una densa niebla. Al llegar a Barriga de Losa comenzamos a caminar por un corto tramo de carretera que nos fue acercando a la barrera natural que suponen las montañas que rodean la llanada.
Una vez en Fresno de Losa, abandonamos las parcelarias para tomar caminos de montaña. A medida que ascendemos vamos cambiando el paisaje en el bosque que nos rodea, los robles dan paso a las hayas y en pocos kilómetros a los prados de altura.
El cambio de ladera de norte a sur nos trae un cambio de paisaje más mediterráneo. Continuamos descendiendo por senderos que cruzan las pistas que encontramos a nuestro paso hasta llegar al pueblo de Bóveda donde teníamos esperando al autobús de vuelta.
