
El escalador y “saltador base” Carlos Suárez pasó por el Aula Estadio Aretoa para, de forma muy cercana, relatarnos su trayectoria desde sus inicios en la escalada hasta su afición actual: el salto base y que “le gustaría dejar”.
Sin ser un loco Carlos ha encontrado en la montaña un lugar para pensar y centrarse a la vez que disfrutar del máximo riesgo con una evolución natural desde la escalada en roca, la escalada deportiva, sin cuerda y, en los últimos años, el salto base –escalar una larga pared vertical cargando con un pequeño paracaídas único y saltar desde la cima con o sin “traje de alas”.
El madrileño Carlos Suárez, nacido en 1972, posee un historial casi imposible de describir en estas líneas. Fue el primer alpinista en escalar la cara oeste de El Naranjo de Bulnes sin cuerda. Ha sido campeón de España de escalada deportiva en la modalidad de velocidad en tres ocasiones y posee un máximo grado de 8º a vista y 8b+ trabajado. Equipador de rutas, escalador de grandes paredes: 10 vías en solitario al Naranjo de Bulnes con la apertura de “Solo al viento”, escaladas en Patagonia -Aguja Poincenot, Guillaumet, Fitz Roy- Carlos Suárez siempre regresa a los escenarios españoles como Riglos, macizo en donde encadena seis vías en el día en La Visera y El Pisón. Es especialista en paracaidismo –más de 400 saltos- y parapente, además de practicar Salto Base. Entre otras expediciones, figuran diez salidas al Himalaya, en donde consiguió alcanzar la cumbre del Cho-Oyu (8.201 mts.). Es autor de los libros “Manual técnico de escalada en solitario” y “Citas alpinas”, publicados ambos en la editorial Desnivel. Ha escrito numerosos artículos en revistas especializadas y participado en la película sobre la primera escalada al Naranjo de Bulnes, realizada por el programa “Al filo de lo imposible”.
Su película, “The Asgard project”, mezcla imágenes de escalada y salto base. En ella se recogen escenas de un año de entrenamiento en varias montañas de Riglos, Brento y Yosemite hasta llegar finalmente a la isla de Baffin, en Canadá, para escalar el monte Asgard. La película es ganadora del Festival de Kendal en 2009.
