
Iker Ros, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y en Geografía e Historia, diplomado en Magisterio -especialidad en Educación Física- y profesor de la Escuela de Magisterio de la UPV/EHU y de E.F. en el Colegio Ursulinas de Vitoria-Gasteiz, fue el encargado de cerrar la programación 05/06 del Aula Estadio S.D. con la presentación titulada "La reducción de la educación física escolar pone a los adolescentes en riesgo" en la que resaltó el cada vez más importante valor de la educación física escolar.
Iker, muy preocupado, comentó que “la Educación Física escolar, en los últimos años y a golpe de las sucesivas reformas escolares, ha visto disminuido o reducido su peso específico en el currículum con las nefastas consecuencias que de ello se derivan, respecto al estado de forma y los hábitos de práctica deportiva de nuestros escolares. Además, esta reducción horaria viene acompañada de una reforma universitaria que modifica el perfil profesional y capacitación de los maestros/as de E.F. -los actuales libros blancos sobre magisterio nos adelantan la supresión de la especialidad de educación física creando itinerarios de especialización, de apenas 30 créditos. Parece que los últimos informes PISA de evaluación del rendimiento escolar de nuestros escolares que han situado el Estado a la cola de Europa pesan más y, como reacción, se ha producido un movimiento en el que propugna dar un mayor peso especifico a las asignaturas cognitivas -matemáticas, ciencias, lengua ...-, relegando las más practicas -música, educación física, plástica ....”
Sin embargo, recientes estudios científicos advierten de las temibles consecuencias que acarrearía una mayor inactividad de nuestros escolares y debemos advertir que el abandono de la práctica deportiva en el ámbito extraescolar e informal que antes se situaba en los 14 años esta adelantándose. Según Iker “las consecuencias son claras: aumento del fracaso escolar en estas edades, sedentarismo y obesidad, falta de autoestima, poca capacidad de frustración y toma de responsabilidades, reducción de las habilidades sociales y trabajo en equipo, aislamiento social, aumento de la agresividad y conflictividad en las aulas ...”
Como remate de la paradoja, la OMS, la UE y otros organismos internacionales abogan por el camino contrario, insistiendo en la necesidad de la creación de hábitos activos, sanos y saludables incidiendo en la necesidad de más horas de educación física y una mayor preparación y especialización de nuestros profesionales.
