Nerea Larrea: "Somos lo que comemos"

Nerea Larrea

Con éste título, denominó Nerea Larrea, el J26/Mar marzo en el Aula Estadio Aretoa, su charla-proyección sobre la importancia de la alimentación e hidratación en el rendimiento del deportista, considerando éste a una persona que realiza más de 1 hora de entrenamiento diario.

Nerea, está de acuerdo en afirmar la importancia lógica del entrenamiento en el deportista, pero éste, siempre debe ir acompañado por una dieta y alimentación equilibrada. Sólo así, el deportista conseguirá buenos resultados y su rendimiento físico se verá altamente beneficiado.

Cuando Nerea nos habla de alimentación en el deportista, tiene en cuenta 3 aspectos fundamentales: equilibrio en la alimentación, hidratación y alimentación antes, durante y después del ejercicio

Para Nerea, en la mayoría de los casos, no son necesarios los suplementos, muy a la orden del día en la actualidad, y muestra la importancia de que cada deportista reflexione sobre su propia alimentación.

“El primer objetivo por tanto, que debe marcarse un deportista, es hacer una autocrítica sobre sus hábitos alimenticios, si su dieta, en función de su gasto calórico diario y la actividad física o deporte que realiza, es o no la adecuada”- recalca Nerea.

Nerea explica que en general, para un estado nutricional óptimo se deben tener en cuenta el porcentaje de ingesta necesario para cada uno de los grupos de alimentos principales, o lo que es lo mismo, equilibrio en la alimentación: Hidratos de Carbono (55-60%), Proteínas (15%), Grasas (30%) y Vitaminas-Minerales

“No debemos prescindir de ninguno de los grupos de alimentos, ¡hay que comer de todo!”- afirma Nerea.

Un aspecto no menos importante que el equilibrio en la alimentación, en especial de un deportista, es el de la hidratación. “Es importante no esperar nunca a tener sed”- explica Nerea. La sensación de sed se produce cuando hay una pérdida del 5% de agua. La pérdida de agua puede llegar a los 2 litros diarios. Según el tipo de ejercicio que el deportista lleve a cabo, la necesidad de reposición de agua también es diferente. Si el ejercicio es puntual de corta duración (menos de 1 hora), la pérdida de electrolitos no es notoria y con un vaso de agua sería suficiente para reponer el gasto. “Es más conveniente que el agua sea natural y esté fresca (entre10-15º)”- dice Nerea. Si el ejercicio es intenso y de larga duración, además de reponer bebiendo específicamente agua, pueden utilizarse bebidas isotónicas, aunque no son imprescindibles.

En lo que Nerea también hace hincapié es en que la ingesta de agua debe realizarse antes, durante y después del ejercicio. Nos recuerda además, que el agua es la mejor bebida que existe, y que no engorda, ni si quiera entre las comidas, como en algunas ocasiones se ha venido afirmando.

Como Nerea nos ha detallado anteriormente, para una correcta alimentación se debe tener en cuenta un último aspecto fundamental, la ingesta de nutrientes antes, durante y después del ejercicio. Este aspecto varía en función de las características de la persona que realiza un ejercicio, no es lo mismo un niño/a que un adulto, y del propio ejercicio en sí, en función de la intensidad y duración del mismo.

El deportista debe tener muy presente su alimentación los 3 días antes de la competición, especialmente teniendo en cuenta la ingesta de hidratos de carbono antes del ejercicio y también después, para recuperar las reservas de glucógeno agotadas durante la práctica deportiva.

Nerea para concluir su charla-proyección nos explica que en general, el número de tomas necesarias para una buena alimentación debe ser de 5 o 6 al día. Además nos incide en ciertos mitos y errores que habitualmente comete el deportista y que están muy a la orden del día: no ingerir bebidas energéticas, tan de moda actualmente, antes y durante el ejercicio, pero sí después del mismo; la ingesta de exceso de proteínas puede conllevar, en aquellos casos más extremos, a la deshidratación, la descalcificación de los huesos, sobrecarga renal, aparición de la gota, elevación excesiva del ácido úrico y además, este exceso de proteínas puede estar relacionado con el aumento del porcentaje del tejido adiposo (grasa); los suplementos vitamínicos sólo deben tomarse en aquellos casos de deportes de ingesta obligatoria de no más de 1000-1500kcal, como la gimnasia rítmica, deportes en los que la categoría viene determinada por el peso, etc.…; y nunca comenzar a realizar deporte en ayunas.

Nerea Larrea, es diplomada en nutrición humana y dietética, auxiliar de clínica, miembro de la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas y colaboradora activa en el Departamento de Psiquiatría del Hospital de Galdakao.