
José Mª Polo, médico especialista en medicina de la actividad física y el deporte y autor de un estudio sobre la obesidad entre la población infantil alavesa, dedicó su presentación “Obesidad infantil: ¿Una amenaza imparable?” a mostrar cómo nuestros jóvenes también siguen la tendencia de los países occidentales de mayor sobrepeso e inactividad, las graves consecuencias que conlleva y las estrategias para afrontarlo.
Según el estudio, realizado en 1996, “un 20% de la población infantil alavesa presentaba ya sobrepeso y hasta un 12% podía considerarse obesa con, además, menores índices de actividad física. Hoy el problema ha aumentado y se hace necesaria una mayor implicación, además de la sanitaria, de las familias y personal educativo y/o físico para atajar este problema que esta alcanzando tintes epidémicos y que ya es conocida como globesidad.”
La obesidad infantil se ha triplicado en los últimos 20 años debido al cambio en el estilo de vida. Los niños, en general, son más sedentarios y sus gustos alimenticios se han modificado con la progresiva introducción de alimentos ricos en calorías y el abandono de la dieta tradicional. “El 80% de estas niñas y niños serán obesas y obesos lo serán cuando sean adultos con el consiguiente deterioro de la salud que supone la asociación de esta condición con patologías como la diabetes, patología cardiovascular y cáncer. El gobierno ha introducido estrategias publicitarias pactando con empresas de comida rápida y de “snacks” para limitar el contenido de grasa saturada, sal y azúcares sencillos y con deportistas de elite para fomentar la práctica de ejercicio físico pero la educación empieza en casa”.
