
Comenzamos la jornada con ambiente invernal, el frío y la lluvia nos despedían en Vitoria. Al llegar al pueblo de Asón comenzamos a caminar remontando el río que no quiso ponerlo fácil, ya que, al ir un poco desbordado, nos hizo buscar caminos alternativos hasta llegar a la cascada del río del mismo nombre. Una vez frente a la cascada tuvimos una tregua con un rato de sol para poder fotografiarla.
Continuamos caminando por las sendas que ascienden a los collados de Asón, en la parte alta comenzó a acercarse el granizo, pero lo pudimos evitar un rato adentrándonos en los valles glaciares que lo rodean. Durante el recorrido fuimos aprendiendo más sobre la historia glaciar de estos maravillosos valles.
Tuvimos ocasión de parar a almorzar en una borda de pastores que nos proporcionó cobijo antes de comenzar a descender hacia el pueblo. Ya abajo tuvimos tiempo de tomar algo caliente y cambiarnos de ropa antes de visitar el centro de interpretación de los collados de Asón. Una vez finalizada la visita iniciamos el camino de vuelta a Vitoria.
