Rafael Jiménez: "¿Había o no que estar en Beijing 2008?"

Rafael Jiménez

Rafael Jiménez, Secretario General de la sección española de Reporteros sin Fronteras, presentó su visión de los JJ.OO. de Pekín donde “se perdió una gran oportunidad y no se consiguieron los objetivos”

Rafael Jiménez, periodista y Secretario General de la sección española de Reporteros sin Fronteras, participó en el Aula Estadio Aretoa para dar su visión de si los JJ.OO. de Pekín han servido para desarrollar las libertades en China en su presentación titulada “¿Había o no que estar en Beijing’08?”

Según Rafael “los juegos olímpicos celebrados el pasado mes de Agosto en Pekín, ofrecieron, al tiempo que el espectáculo de superar record en las pruebas deportivas, un observatorio en directo de los límites de la libertad de expresión en un país con un gobierno no democrático gobernado por un partido único” asegurando que el balance final de resultados es “negativo porque no se consiguió la apertura en materia de libertad de expresión y de libertad de prensa que se perseguía”.

Partiendo de que “donde no hay libertad de expresión no hay desarrollo social y que China es la mayor cárcel de periodistas del mundo”, desde Reporteros sin Fronteras, siempre pensamos que Pekín iba a ser una gran sede y una oportunidad para abrirla al mundo.

Desde el principio, “tuvimos reuniones con el gobierno que parecía a estar por la labor de la transparencia pero lo cortó. Protestamos ante el gobierno chino y el CIO por el incumplimiento de sus compromisos y nos vimos obligados a iniciar una campaña mundial de boicot pero, al final, se impuso la política real y no se consiguieron los objetivos y durante los Juegos ha habido muchos problemas para ejercer el periodismo”

Sin embargo, la campaña consiguió un gran respaldo social –y de importantes grupos de inversión- y se ha conseguido sensibilizar al mundo que estará más vigilante, por ejemplo, en los próximos juegos de invierno en Rusia aunque “la actitud del CIO ha sido vergonzosa dando instrucciones coartando la libertad a los periodistas y, de algunos comités olímpicos nacionales como el Español, también a los deportistas” bajo amenaza de expulsarles de los Juegos.