
Rufo Ganuza, abordó la acción humana en los Pirineos transmitiéndonos la magia de un Pirineo tan vivo como espectacular que el ser humano ocupó hace ya miles de años y compartiendo con las y los asistentes los secretos de un relieve de alta montaña que permite a los montañeros menos experimentados descubrir innumerables rincones naturales. Según Rufo “las y los protagonistas de las ascensiones vamos a ser montañeros normales que descubriremos mil y un lugares donde las ingentes paredes calizas verticales nos mostrarán una cara menos amable y más agreste transmitiéndonos la magia de un Pirineo tan vivo como espectacular, que el ser humano ocupó ya hace miles de años”
RUFO GANUZA nació en Vitoria-Gasteiz en 1968, ciudad en la que se licenció en Filología Inglesa. Desde hace 17 años reside en Estella-Lizarra, donde lleva a cabo su actividad profesional en el Camping Lizarra. Montañero desde chaval, las rocosas cumbres que rodean Orbiso, el pueblo de su familia, fueron las primeras en apasionarle. Descubrir los secretos de su relieve, flora y fauna se convirtió muy pronto en su obsesión. De las sierras del entorno de Araba pasó al Pirineo Navarro, y como fruto de la intensidad de su actividad publicó en 2001 su primer libro “El Pirineo Navarro, 50 itinerarios”. A esta obra sucedieron varios encargos editoriales centrados en el Sistema Ibérico. En el año 2002 vio la luz “Tierra de Cameros”; en 2004 “La Sierra de la Demanda”. Completó la trilogía ibérica “Las sierras de Urbión, Neila y Cebollera” en 2005. Totalmente inmerso en la búsqueda de rutas con los mayores valores naturales, y con una incesante actividad fotográfica, llegó el turno de escribir sobre las montañas “de casa”, con “Las sierras de Urbasa, Andia, Lokiz y Codés”, el libro publicado en la primavera de 2007. Ahora, y de vuelta al “amado” Pirineo Occidental, ultima una guía sobre los valles de Ansó, Hecho, Aragüés y Aísa. Rufo Ganuza comenta que: “En el Pirineo occidental oscense (el Pirineo amable como lo denomina el gran geógrafo Eduardo Martínez de Pisón), encontramos los valles de Ansó, Hecho, Aragüés y Aísa, hoy en día englobados en Parque Natural de los Valles Occidentales. Debido a su humilde altitud, durante muchos meses al año rezuman vida por todos sus rincones, y sus colores resultan magnéticos. En periodo invernal, los 2.500 metros de altitud media de sus cimas se convierten en auténtica alta montaña.”
